sábado, 26 de enero de 2013

Nocturno





(Obra de teatro para un solo actor, Fragmento)


MÚSICO: (a público) Este es mi maestro.
Mi maestro es un cocodrilo de papel que sale de mi pecho.
Mi maestro siempre dice: “la música es todo lo que concierne al espíritu del hombre, es lo único que puede expresar la verdad de cada cosa, la verdad del mundo”
(llamando a MAESTRO) ¡Maestro!
(El maestro no contesta) ¿¡Maestro!?
MAESTRO: mmm. Ah?
MÚSICO: ¡¡Maestro!!
MAESTRO: Ah… qué?
MÚSICO: ¿Con qué seguimos?
MAESTRO: mmm... ¡armónicos! (MÚSICO  se prepara) 1, 2, 3, 4. (Comienza el ejercicio de armónicos, MÚSICO toca la flauta traversa, se detiene)
Va.
(MÚSICO  toca armónicos)
Va.
(MÚSICO toca armónicos)
Va.
(MÚSICO toca armónicos. MAESTRO deja de escuchar, no da la siguiente orden quedándose quieto mirando al infinito)
MÚSICO: ¿Maestro? (el MAESTRO no contesta).
¡Maestro!
MAESTRO: Ah, perdón.- Va!
  (MÚSICO toca los armónicos y se equivoca)
No, no, no, no! Hijo, tu sabes que los armónicos son muy importantes, constituyen la esencia del sonido. Cada nota no es solo una nota, está compuesta por sus armónicos. Primero está la octava, que a la vez contiene a su quinta, y esta a la vez contiene a la otra octava, y esta a su vez contiene a la terce..
(MÚSICO se queda absorto mirando al infinito como hizo el maestro hace unos segundos, el MAESTRO lo llama)
Hijo.
¿¡Hijo!?
MÚSICO: ah, si?
MAESTRO: Hijo!
MÚSICO: ah, perdón.
(El muchacho toca la vara del maestro en vez de la flauta)
MAESTRO: Hijo, hijo, (MAESTRO Golpea a MÚSICO con su vara) ¿Qué está pasando acá? Algo te está perturbando la claridad de la mente, algo pesa en tu corazón? Si te está pasando algo hijo, lo mejor es que te tomes un descanso. Unos días sin pensar en estas cosas, una semana sin tocar. Así después cuando tu corazón se aclare podrás dedicarte como corresponde al instrumento!
MÚSICO: pero maestro, yo quiero aprender.
MAESTRO: que no hijo, que no. Hágale caso a tu maestro, vaya y descanse, vaya.
(MÚSICO toca la flauta saliendo de la silla saltando con movimientos bestiales)
MAESTRO: Descansa
(MÚSICO se detiene)
VOZ DEL MAESTRO: La música no es más que una máquina para suprimir el tiempo.
MÚSICO: La música no es más que un efectivo método para conquistar los corazones de hermosas muchachas.

Residencia Temporaria

(Guión de cortometraje, Fragmento)


15. EXTERIOR. CALLE DE BUENOS AIRES. NOCHE

LOLA Y BASTIÁN vuelven de un kiosco. BASTIÁN saca un cigarrillo y golpea con un dedo el lado de la colilla para que el tabaco suba. Le ofrece uno a LOLA, que lo acepta y imita el movimiento hecho por BASTIÁN para que el tabaco suba.

LOLA
Estoy totalmente de acuerdo con lo que decís, pero me gustaría que cada vez haya menos de eso... tener menos de eso encima. ¿Se entiende?

BASTIÁN
Entiendo, cómo no voy a entender.

LOLA
No sé, a veces es difícil hablar estas cosas con alguien. Cuando empecé le contaba a mis amigas lo que me estaba pasando y se me quedaban mirando así.

LOLA hace una mueca.

LOLA
No sé cómo explicarlo... te pasan cosas muy concretas aquí (toca el pecho de BASTIÁN), ó aquí (toca la panza de BASTIÁN) ó... no sé, creo que esas cosas hay que defenderlas a muerte...

BASTIÁN
Entiendo, pero no podemos vivir de eso, algo hay que pensar...

LOLA
Sin que te lo tomes a mal: somos todos mucha cháchara y  poca acción; a veces me pregunto si soy yo la única que ve una fuga, aunque sea una fuga así de chiquitita...

LOLA gesticula con sus dedos en signo de algo pequeño. BASTIÁN se ríe.

LOLA
¿De que te reís? En serio digo, nadie se toma en serio estas cosas; a mi también me encanta tener guita para ir y comprarme un vestido de lunares, pero hay algo más--

BASTIÁN
Bueno, si lo miras así, yo debería tener plata para comprarme un Selmer France...

LOLA
¿Un qué?

BASTIAN
Un saxo de verdad...

LOLA
¡Muy bien! Eso es atreverse a decir cosas en serio en vez de llenarse la boca con que la lucha y los ideales y toda esa falsa moralina que largan todos. Te estaba por decir algo más igual, hablando en serio--

BASTIÁN
Hablando en serio te puedo decir que estai bien bonita tú...

Ambos se miran a los ojos y lentamente una sonrisa aparece en sus rostros. LOLA toma a BASTIÁN de la cintura, que toma a LOLA de los hombros. Caminan en silencio.
A una cuadra de “El Molino” se detienen frente a un auto. LOLA abre la puerta, entra y se sienta en el asiento del conductor. Baja una ventanilla. BASTIÁN no entiende que sucede. LOLA toma el volante con una mano y saca la otra por la ventana.

LOLA
(Mira a BASTIÁN y hace como que maneja)
¿Vas a subir o me voy sola?

BASTIÁN entra, se sienta y ve que el coche está absolutamente abandonado. LOLA saca una cerveza de la mochila y se la pasa a BASTIÁN, que la abre con un encendedor y se la pasa a LOLA. LOLA mira hacia el frente y toma un trago largo.

LOLA
(Pasa la botella de cerveza a BASTIÁN y hace como que maneja)
Si pudieses irte a algún lugar ahora, ya, conmigo, en este preciso instante, ¿adonde irías?

BASTIÁN no responde y toma cerveza mientras mira hacia el frente.

LOLA
(Se autoresponde)
Yo me compraría un pasaje a... no sé... Praga, Vietnam, Guatemala, Indonesia, Dinamarca o... no sé adonde, pero estoy segura que sería bien lejos de todo esto.

BASTIÁN
Bueno por tierra lo único posible es a Guatemala...

LOLA
(Mira a BASTIÁN a los ojos)
Vamos ya.

BASTIÁN
Vamos.

Los dos miran hacia el frente y por unos segundos se olvidan de todo. Súbitamente LOLA deja de hacer como que maneja y sale del coche. BASTIÁN mira unos segundos hacia el frente y sale. Caminan unos metros por “Avenida Callao”. BASTIÁN toma a LOLA por la cintura y la pone contra la pared.

LOLA
(Mira a BASTIÁN a los ojos y ríe)
Qué ganas, ¿no?

Se besan con furia.

Hecho a Mano (Retazos de Violeta Parra)




(Obra de teatro, Fragmentos)

XI

(Toma la silla y la instala donde siempre la ha tenido.
Como viene cansada  se saca los zapatos los calcetines y se hace masajes en los pies.
Silenciosamente entra en su casa El Gringo, la sorprende)


Violeta: ¡ah mierda! Que estai haciendo aquí.
Gringo: Vine a despedirme.
-Violeta: ya nos despedimos ayer ya.
(El toma uno de los calcetines que Violeta se ha sacado lo huele)
Gringo: - Te pusiste mis calcetines.
Violeta: Si querí te los llevai.
Gringo: No
(El lleva uno de sus zapatos atrás de la silla, queda cerca de ella y la toca).
Violeta: Ya, ya, ya, (se para violentamente) dime a que viniste porque yo estoy muy apurá, tengo que ir al centro y tengo un montón de gente…
(Mientras ella habla el se ha puesto de pie y la abraza).
Violeta: ¡No me toque! Shuuuu, shuuu (Lo ahuyenta como quién ahuyenta a un perro)
Gringo: ¿Nos podemos despedir como la gente, acaso?
Violeta: ¿te queri despedir como la gente? (ofreciéndole la mano) ¡Así se despide la gente!
(El se avalancha sobre ella la toma en brazos y da vueltas gritando y riendo.
La deja de pie en la silla,  por primera vez en la escena, se miran a los ojos.
El pone su cabeza en el pecho de ella, y se refriega en el como queriendo entrar en ella. Ella llora y le toca el pelo.
El la toma y la deja en suelo, ella se refugia en su pecho ahora el la aleja un poco y se besan)
Gringo: - Te voy a escribir.
Violeta:- yo te voy a escribir.
Gringo:- Y a dónde me vas a escribir.
Violeta:- No sé, a ninguna parte, pero igual te voy a escribir.
Gringo:- (yéndose, hablando ya en otro lugar) a dónde me vas a escribir.
Violeta: Te voy a escribir, yo te voy a escribir, ahora mismo te voy a escribir.
(Violeta va a su silla tratando de retomar lo que estaba haciendo, pero no sabe y canta)



XVII

(En la carpa en La Reina, con la guitarra entre las manos)

Violeta: Aunque no me valga hasta ahora haberme amarrao a Chile, igual voy a cantarles porque no sé hacer otra cosa.
Aunque esta noche esté fría y seamos cinco en esta carpa.
Aunque escasa  ande de razón y mi seso está apolillao
Voy a contarles y a cantarles una historia
Así repondremos la memoria de lo que hasta ahora llamamos Chile.
Y se el canto no me da miles
Válgame dios la cantora.

Pianola para Todos


(Obra para Títeres, Fragmento)

Maestro:-Teoría, explíqueme por favor qué ocurre.
Teoría: - Maestro… es que estamos acá hace horas y no viene nadie! del frío que hace ,si no nos movemos se nos congelan los huesitos.
Maestro:- Sí, si todos estamos muy afligidos por esa situación, sin ir más lejos, ya no hay quebracho en mi habitación… Pero digo, ¿Por qué no descansan? Aprovechen la energía para cuando haya público. Ustedes saben muy bien que la pianola no se toca sin público. Esa es la ley.
Teoría:- Sí, Maestro.
Arpegio:-Sí, Maestro.
Maestro:-Usted, ¿Qué hace sentado ahí en el piso? ¡Levántese inmediatamente! ¿Cómo es su nombre?
Arpegio:- Arpegio, Maestro.
Maestro:-Arpegio es su nombre.
Arpegio:-¡Sí!
Maestro: -¿Arpegio? Voy a estar pensando en vos Arpegio.
Arpegio:-Y yo en usted Maestro.
Maestro:-De ninguna manera.
Arpegio:-De ninguna manera,  Maestro.
Maestro:-Muy bien. Señorita Teoría.
Teoría:-Sí, Maestro.
Maestro:-La espero para las lecciones de solfeo en el segundo piso.
Teoría:-Sí Maestro, no me tardo.
(Sale el maestro. Teoría  llora)
Arpegio:-Tranquila, Teoría.
Teoría: - Es que nunca nos había regañado así.
Arpegio: - No va a volver a pasar.
Teoría: - Es que los tiempos ya no son como antes.
Arpegio: ¿Y cómo era antes?
Teoría:- ¿Antes? antes había una multitud esperando a que nosotros interpretáramos nuestra música, las notas resonaban fuertes entre la madera y salían disparadas por todos los rincones del museo, así llegaba hasta los oídos y luego a los corazones  de la gente. Acá, dentro de la pianola, era una fiesta no había momento en que dejáramos de bailar sobre las teclas.
Arpegio: - ¿A los corazones?
Teoría: - Era un momento maravilloso, festivo y lleno de alegría.